
Algunos de los niños señalaban los aviones, y otros pegaban la nariz al cristal con fuerza, como si así les dieran algo más de impulso para despegar.
"Mamá, mamá... ¿de qué marca era ese avión?"
El avión que nadaba con ganas, con aletas como los peces, hacia arriba a coger algo de oxígeno de la superficie (de allá por encima de las nubes, que igual estaba más limpio).
"¡Mira! ¡Te lo estás perdiendo!"
Son grandes y patosos, a veces sólo vuelan de casualidad (porque saben estirar bien las alas).
"Me gusta que volara este que tenía la estrellita de piedra".
Los niños despiertos hablan como los sueños de los adultos; unen contrarios como "estrellita" y "piedra", y consiguen que tenga sentido. Cambian el tiempo verbal, y cambian la persona (en pro del nombre personal)
"¿... pero Fernando Alonso... gana a los aviones?"
(... depende a qué)
"¡¡Corre... corre muchísimo!!"
*

2 comentarios:
Fernando Alonso "gana" para comprarse varios aviones.
Los fines de semana gracias a dios gozo de espisodios verbales de ese tipo.
Un mac abrazo
Mira como voila el blog...
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