La palabra como una casa (como una casa que se mueve, como una roulotte) o como un camino. Lo mismo es. La palabra como mano que corta y pega, que cose, remienda, que fija, que une. Como mano (izquierda o derecha... que hoy me encontré con un gran defensor de la mano izquierda) que agarra al que escucha. Los hay habilidosos (conozco más de una, más de dos, más de tres...) que saben decir con una palabra lo que mil imágenes no reconocen.
Proyecto una casa con muchas plantas, llena de casitas pequeñas en espacio, pero de manos (izdas. y dchas.) grandes. En esa casa habrá una puerta para quien la quiera. Ya os iré avisando. Crecerá a lo alto, para que nunca deje de crecer (que tenga nubes en lugar de techo). Y tendrá buzones para que nos dejemos sorpresas y notas de las del cole. Se tenderá a tender la ropa en las ventanas, por si surgen flechazos entre las camisetas rojas y verdes. No habrá palabras como normas. Se permitirá adoptar cincos de picas abandonados, y otros cacharros. En casa habrá aire por todos lados, y ventanas más grandes o más pequeñas, según la ocasión lo requiera. Pondremos los chistes por listas, y seguro que hay quien pintará en las paredes. Lo mismo hay quien no quiere paredes. Yo os avisaré, lo prometo.


